viernes, 8 de julio de 2016

Evaluación final Momento 5
Problema Ético En Relación Con El Principio De Autonomía (Bioética)

PROBLEMA ÉTICO La Sra Mery es una viuda de 65 años, quien lleva años de está luchando con una insuficiencia renal, pero que ya hacen 3 meses tuvo una caída y se fracturo la pelvis y ya por su edad es más complicado recuperarse. Debido a esta caída su problema renal empeoro debido a que debió tomar medicamentos para su fractura, esto desencadeno que sus riñones no soportaran tanto y los medico sugieren realizar diálisis. A lo que la Sra Mery no está de acuerdo ya cansada de tanto procedimiento decide rechazar el tratamiento y pide a los médicos y familiares que respeten su decisión de no realizarse cualquier tipo de tratamiento mayor y diálisis. En el Caso de la Sra Mery tanto los médicos y familiares no están de acuerdo con la decisión de la Sra, porque al Sra tendría mejoría con el prendimiento, pero se enfrentan a la decisión que ella tomo y que deben de respetar. Unos de los elementos fundamentales de la Bioética es el principio de la autonomía, que consiste en respetar la autonomía de salud del paciente. Según Adela Cortina (2011) Autonomía significa en este caso, “madurez psicológica y ausencia de presiones externas (sociales) o internas (el dolor mismo), suficiente como para decidir de acuerdo consigo mismo», una decisión, por cierto, que es única e irrepetible. Por eso la autonomía, en el ámbito sanitario, es una conjugación de las dos dimensiones del sujeto personal expuestas anteriormente.
En el caso de la Sra Mery también se puede llevar a cabo el principio de Beneficencia, que consiste en que el medico podría imponer su propia manera de hacer el buena al paciente, sin tener en cuenta el consentimiento de esto. "La palabra beneficencia está compuesta de dos vocablos de origen latino, bene y facere, que podrían traducirse como hacer el bien. Hace referencia a la consecución de determinados bienes específicos de la práctica profesional correspondiente" (Bermejo, 2002,75). Este caso es muy complicado ya que existe la preocupación del médico y familiares de querer prolongar la vida de la paciente, pero el paciente no permite el tratamiento ni intervenciones algunas. Aunque existen situaciones que los principios de autonomía pueden restringirse Según (Bermejo, 2002), aunque la decisión debe hacerla el profesional en cada caso. Los límites pueden suscitarse cuando: a) El usuario no tiene la competencia o los recursos personales para decidir, b) Puede producirse un daño grave para terceras personas, c) La conducta del usuario supone una infracción de la legalidad o una grave amenaza para las personas y las instituciones y d) El usuario se perjudica a sí mismo o sus decisiones no le benefician.

Alternativas de Solución


Como el problema ético se enfrascas mucho en la toma de decisiones y el saber respetarlas, hago propuestas de solución las cuales pueden ser validas o invalidas conforme sean desarrolladas. Este problema se basa mucho en la autonomía y bioética clínica que se tenga con los pacientes.
El principio de la autonomía de la voluntad ha ido ganando terreno en ámbitos en los cuales, hasta hace algunos años, se le consideraba extraño. Uno de los contextos en el que esta máxima ha penetrado con mayor énfasis ha sido en el campo de la salud, que tradicionalmente se hallaba gobernado por el principio de la beneficencia y por la idea de que el médico, como experto en enfermedades, era el que tomaba las decisiones.

Propuestas de solución para el caso de la señora Mery:

  • Primordialmente respetar la autonomía de la señora.
  • Dialogar, comunicarse y tener actitud respetuosa frente al caso de la señora para así concientizarla de su tratamiento.
  • Tener habilidades de convencimiento, así la señora se sienta más acogida, cómoda y pueda adquirir el tratamiento.
  • Dejar la presión por parte médica y familiar, para que la señora pueda no sentirse influenciada por sus sentimientos y no tenga una mala decisión.
  • Buscar el mejor bienestar para la señora, al punto en que ella pueda mantenerse estable.
  • Mostrarle seguridad a la señora, ser paciente.
  • Analizar y tomar una decisión en consenso con la paciente, familiares y profesional médico.


Modos de enfocar la bioética clínica


Una cuestión previa a tener en cuenta es la particularidad de estas decisiones en APS para el caso de la señora Mery, puesto que el trato habitual con la paciente mejora su conocimiento y el de su entorno familiar, ayudando a percibir las circunstancias y lo sustancial del problema. Además, las decisiones no suelen ser urgentes, tanto por el tipo de procesos como por la relación prolongada que posibilita ver al paciente en otras ocasiones. Esta continuidad permite variar el juicio a lo largo de un proceso si se presentan nuevos datos relevantes.

Existen diversos métodos descritos para analizar casos con problemas éticos, correspondientes a distintos autores y escuelas, muchos de los cuales han ido sufriendo modificaciones a lo largo de los últimos años. Ninguno se plantea como si se tratara de una “receta” prefabricada para proporcionar soluciones, sino como una aproximación al problema que tiene en cuenta los aspectos que su autor considera relevantes para proponer una solución. El uso de un método ayuda a identificar los factores implicados en la decisión a tomar, garantiza una reflexión previa y establece cierto orden de prioridades. Aunque ningún procedimiento asegura la infalibilidad, contribuyen a evitar los peores errores morales, garantizando que las decisiones importantes no se tomen siguiendo el impulso de un momento. Las discrepancias formales entre los distintos métodos son numerosas; quizás la diferencia más profunda proviene de la aceptación o el rechazo de la búsqueda de la verdad. Cierto es que en Ética hay muchas incertidumbres y pocas certezas, pero esto no exime a cada profesional de intentar encontrar la forma mejor de resolver cada caso. Si bien es una tarea ardua la de buscar la verdad, también es agotador tratar de construirla en cada momento.

Otro enfoque, sostenido por varios autores norteamericanos (MacIntyre, Pellegrino, Thomasma), subraya la importancia de las cualidades y el carácter del médico para realizar una actuación correcta desde el punto de vista ético. Así como el principialismo se centra en los actos y se dirige más a los casos conflictivos, la ética de la virtud propone fijarse en el profesional que actúa, y atender a sus hábitos y actitudes en el quehacer diario.
La Dra. María Dolores Vila-Coro Barrachina, en su libro La vida humana en la encrucijada, establece una clasificación de la bioética, La bioética clínica, referida a las decisiones éticas que se toman en la práctica profesional, vinculada a la deontología médica clásica y que se focaliza en los casos individuales de los pacientes que plantean la resolución de un problema ético.


Esta clasificación, la bioética clínica hace presencia en el problema ético seleccionado ya que es donde nos referimos a las decisiones éticas que toman los médicos, mediante las decisiones vinculadas con el paciente y los problemas relacionados con la vida.
Para tener más claro un poco lo del caso de la señora Mery se enfoca mucho en la toma de una decisión si para ella como paciente es conveniente o para el médico y sus familiares, anexo un cuadro en cual se veras evaluadas las características en las cuales el caso se está exponiendo. en la tabla 1.


Lo que debemos saber
Propuesta metodológica para la toma de decisiones

Un buen procedimiento debería, por lo tanto, ofrecer una metodología integrada que considere todos los elementos concurrentes en la toma de decisiones éticas: el sujeto que dictamina y actúa, la naturaleza del acto decidido, las circunstancias que intervienen en la decisión y las consecuencias o efectos de la acción. Debido a lo complejo del tema no existe un procedimiento ideal, ni tampoco debería ser meramente sincrético para evitar enfrentamientos entre las distintas teorías. Cualquiera que sea el que se elija, siempre será necesario esforzarse para ejercitarlo con tenacidad y paciencia, sabiendo que sólo es un instrumento pero que, con la práctica, resulta de utilidad.

En el método que se presenta a continuación (tabla 2) se tienen en cuenta los cuatro principios comentados anteriormente y se presta atención a la teoría ética sobre las virtudes o cualidades necesarias para el buen profesional, que son aplicables a la relación con el paciente y a otros ámbitos de la práctica clínica como puede ser la relación de equipo. También se analizan las circunstancias del paciente concreto en el caso particular, y se valoran las consecuencias derivadas de la elección.
En realidad, sólo existe un dilema si se contraponen (verdadera o aparentemente) dos o más principios éticos o normas/recomendaciones derivadas de ellos. Si no ocurre así, puede haber problemas éticos de actitud o de ejecución sobre el modo operativo de aplicar una decisión 12, pero no sobre si es o no correcta, es decir, si está de acuerdo con los principios éticos. Tabla 2

Se propone el personalismo ontológico: implica que, por el mero hecho de ser, todo miembro de la especie humana tiene la categoría de persona (sujeto moral y jurídico de derechos), lo que se refleja en el modo de considerar los principios éticos y aplicarlos en pacientes concretos. El ser humano en cualquier fase de su vida debe ser respetado y protegido. En Atención Primaria hay que tenerlo en cuenta especialmente al tratar pacientes pediátricos o geriátricos, que suelen tener menos capacidad reivindicativa.

Para la solución al problema de la señora Mery.

Cuando las preferencias del paciente entran en conflicto con los objetivos del médico para restaurar la salud en un caso como éste, ¿debería prevalecer el principio de beneficencia o el de respeto a la autonomía? Los síntomas depresivos que presenta la paciente ¿la hacen incapaz para rechazar el tratamiento de la dialisis?.



El sujeto, referido tanto al profesional sanitario como al paciente (o familiares), puesto que los dos llevan a cabo la toma de decisiones. Se debe actuar con honestidad en la intención, buscando el bien del paciente, sin dejarse llevar por intereses económicos, comodidad (por ejemplo, al derivar determinados pacientes o recomendar cambio de cupo), motivos supuestamente humanitarios, etc. Por parte del médico entrarían en juego las disposiciones y cualidades que tiene como persona y como profesional. Aunque aquí sólo lo vamos a mencionar, es elemental el deber de seguir la propia conciencia y, por supuesto, preocuparse de adquirir una formación consistente. Además:

- El médico debe ser competente para resolver el caso, es decir, la persona idónea, con aptitud para ello, a quien incumbe decidir. Habitualmente el responsable de un paciente es su médico de cabecera, y no el sustituto por unos días (aunque a veces haya que actuar en el momento de la consulta, sin demorar las decisiones ni transferir la responsabilidad) o un especialista con el que consulta esporádicamente.

- El paciente debe ser capaz, es decir, con suficiente discernimiento para decidir y aptitud legal para hacerlo.  Esto incluye la edad, inteligencia y voluntariedad, supliendo su ausencia con familiares o tutores (aunque consideramos que en estos casos siempre hay una Zaragoza corresponsabilidad por parte del médico).  Cuando existe cierta capacidad hay que tenerla en cuenta, especialmente en las decisiones de la Salud.        

Bibliografía basada en la toma de decisiones y reflexiones acerca del cáncer,

D.Bernando Ruiz, (2012). Consejos de ayuda psicológica para enfermos de cáncer, Recuperado de: https://youtu.be/PfJpuSWe4jU 


Sánchez Martos. (2012). ¿Qué es la diálisis? Recuperado de: https://youtu.be/X-jRuVKJfyk

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