Evaluación final Momento 5
Problema Ético En Relación Con El Principio
De Autonomía (Bioética)
PROBLEMA
ÉTICO La Sra Mery es una viuda de 65 años, quien lleva años de está luchando
con una insuficiencia renal, pero que ya hacen 3 meses tuvo una caída y se
fracturo la pelvis y ya por su edad es más complicado recuperarse. Debido a
esta caída su problema renal empeoro debido a que debió tomar medicamentos para
su fractura, esto desencadeno que sus riñones no soportaran tanto y los medico
sugieren realizar diálisis. A lo que la Sra Mery no está de acuerdo ya cansada
de tanto procedimiento decide rechazar el tratamiento y pide a los médicos y
familiares que respeten su decisión de no realizarse cualquier tipo de
tratamiento mayor y diálisis. En el Caso de la Sra Mery tanto los médicos y
familiares no están de acuerdo con la decisión de la Sra, porque al Sra tendría
mejoría con el prendimiento, pero se enfrentan a la decisión que ella tomo y
que deben de respetar. Unos de los elementos fundamentales de la Bioética es el
principio de la autonomía, que consiste en respetar la autonomía de salud del
paciente. Según Adela Cortina (2011) Autonomía significa en este caso, “madurez
psicológica y ausencia de presiones externas (sociales) o internas (el dolor
mismo), suficiente como para decidir de acuerdo consigo mismo», una decisión,
por cierto, que es única e irrepetible. Por eso la autonomía, en el ámbito
sanitario, es una conjugación de las dos dimensiones del sujeto personal
expuestas anteriormente.
En
el caso de la Sra Mery también se puede llevar a cabo el principio de
Beneficencia, que consiste en que el medico podría imponer su propia manera de
hacer el buena al paciente, sin tener en cuenta el consentimiento de esto.
"La palabra beneficencia está compuesta de dos vocablos de origen latino,
bene y facere, que podrían traducirse como hacer el bien. Hace referencia a la
consecución de determinados bienes específicos de la práctica profesional
correspondiente" (Bermejo, 2002,75). Este caso es muy complicado ya que
existe la preocupación del médico y familiares de querer prolongar la vida de
la paciente, pero el paciente no permite el tratamiento ni intervenciones
algunas. Aunque existen situaciones que los principios de autonomía pueden
restringirse Según (Bermejo, 2002), aunque la decisión debe hacerla el
profesional en cada caso. Los límites pueden suscitarse cuando: a) El usuario
no tiene la competencia o los recursos personales para decidir, b) Puede
producirse un daño grave para terceras personas, c) La conducta del usuario
supone una infracción de la legalidad o una grave amenaza para las personas y
las instituciones y d) El usuario se perjudica a sí mismo o sus decisiones no
le benefician.
Alternativas de Solución
Como
el problema ético se enfrascas mucho en la toma de decisiones y el saber
respetarlas, hago propuestas de solución las cuales pueden ser validas o
invalidas conforme sean desarrolladas. Este problema se basa mucho en la
autonomía y bioética clínica que se tenga con los pacientes.
El
principio de la autonomía de la voluntad ha ido ganando terreno en ámbitos en
los cuales, hasta hace algunos años, se le consideraba extraño. Uno de los
contextos en el que esta máxima ha penetrado con mayor énfasis ha sido en el
campo de la salud, que tradicionalmente se hallaba gobernado por el principio
de la beneficencia y por la idea de que el médico, como experto en
enfermedades, era el que tomaba las decisiones.
Propuestas de solución para el caso de la
señora Mery:
- Primordialmente respetar la autonomía de la señora.
- Dialogar, comunicarse y tener actitud respetuosa frente al caso de la señora para así concientizarla de su tratamiento.
- Tener habilidades de convencimiento, así la señora se sienta más acogida, cómoda y pueda adquirir el tratamiento.
- Dejar la presión por parte médica y familiar, para que la señora pueda no sentirse influenciada por sus sentimientos y no tenga una mala decisión.
- Buscar el mejor bienestar para la señora, al punto en que ella pueda mantenerse estable.
- Mostrarle seguridad a la señora, ser paciente.
- Analizar y tomar una decisión en consenso con la paciente, familiares y profesional médico.
Modos de enfocar la bioética clínica
Una
cuestión previa a tener en cuenta es la particularidad de estas decisiones en
APS para el caso de la señora Mery, puesto que el trato habitual con la
paciente mejora su conocimiento y el de su entorno familiar, ayudando a
percibir las circunstancias y lo sustancial del problema. Además, las
decisiones no suelen ser urgentes, tanto por el tipo de procesos como por la
relación prolongada que posibilita ver al paciente en otras ocasiones. Esta
continuidad permite variar el juicio a lo largo de un proceso si se presentan
nuevos datos relevantes.
Existen
diversos métodos descritos para analizar casos con problemas éticos,
correspondientes a distintos autores y escuelas, muchos de los cuales han ido
sufriendo modificaciones a lo largo de los últimos años. Ninguno se plantea
como si se tratara de una “receta” prefabricada para proporcionar soluciones,
sino como una aproximación al problema que tiene en cuenta los aspectos que su
autor considera relevantes para proponer una solución. El uso de un método
ayuda a identificar los factores implicados en la decisión a tomar, garantiza
una reflexión previa y establece cierto orden de prioridades. Aunque ningún
procedimiento asegura la infalibilidad, contribuyen a evitar los peores errores
morales, garantizando que las decisiones importantes no se tomen siguiendo el
impulso de un momento. Las discrepancias formales entre los distintos métodos
son numerosas; quizás la diferencia más profunda proviene de la aceptación o el
rechazo de la búsqueda de la verdad. Cierto es que en Ética hay muchas
incertidumbres y pocas certezas, pero esto no exime a cada profesional de
intentar encontrar la forma mejor de resolver cada caso. Si bien es una tarea
ardua la de buscar la verdad, también es agotador tratar de construirla en cada
momento.
Otro
enfoque, sostenido por varios autores norteamericanos (MacIntyre, Pellegrino,
Thomasma), subraya la importancia de las cualidades y el carácter del médico
para realizar una actuación correcta desde el punto de vista ético. Así como el
principialismo se centra en los actos y se dirige más a los casos conflictivos,
la ética de la virtud propone fijarse en el profesional que actúa, y atender a
sus hábitos y actitudes en el quehacer diario.
La
Dra. María Dolores Vila-Coro Barrachina, en su libro La vida humana en la
encrucijada, establece una clasificación de la bioética, La bioética clínica,
referida a las decisiones éticas que se toman en la práctica profesional,
vinculada a la deontología médica clásica y que se focaliza en los casos
individuales de los pacientes que plantean la resolución de un problema ético.
Esta
clasificación, la bioética clínica hace presencia en el problema ético
seleccionado ya que es donde nos referimos a las decisiones éticas que toman
los médicos, mediante las decisiones vinculadas con el paciente y los problemas
relacionados con la vida.
Para
tener más claro un poco lo del caso de la señora Mery se enfoca mucho en la
toma de una decisión si para ella como paciente es conveniente o para el médico
y sus familiares, anexo un cuadro en cual se veras evaluadas las
características en las cuales el caso se está exponiendo. en la tabla 1.
Lo que debemos saber
Propuesta metodológica para la toma de
decisiones
Un
buen procedimiento debería, por lo tanto, ofrecer una metodología integrada que
considere todos los elementos concurrentes en la toma de decisiones éticas: el
sujeto que dictamina y actúa, la naturaleza del acto decidido, las
circunstancias que intervienen en la decisión y las consecuencias o efectos de
la acción. Debido a lo complejo del tema no existe un procedimiento ideal, ni
tampoco debería ser meramente sincrético para evitar enfrentamientos entre las
distintas teorías. Cualquiera que sea el que se elija, siempre será necesario
esforzarse para ejercitarlo con tenacidad y paciencia, sabiendo que sólo es un
instrumento pero que, con la práctica, resulta de utilidad.
En
el método que se presenta a continuación (tabla 2) se tienen en cuenta los
cuatro principios comentados anteriormente y se presta atención a la teoría
ética sobre las virtudes o cualidades necesarias para el buen profesional, que
son aplicables a la relación con el paciente y a otros ámbitos de la práctica
clínica como puede ser la relación de equipo. También se analizan las
circunstancias del paciente concreto en el caso particular, y se valoran las
consecuencias derivadas de la elección.
En
realidad, sólo existe un dilema si se contraponen (verdadera o aparentemente)
dos o más principios éticos o normas/recomendaciones derivadas de ellos. Si no
ocurre así, puede haber problemas éticos de actitud o de ejecución sobre el
modo operativo de aplicar una decisión 12, pero no sobre si es o no correcta,
es decir, si está de acuerdo con los principios éticos. Tabla 2
Se propone el personalismo ontológico: implica que, por el mero hecho de ser, todo miembro de la
especie humana tiene la categoría de persona (sujeto moral y jurídico de
derechos), lo que se refleja en el modo de considerar los principios éticos y
aplicarlos en pacientes concretos. El ser humano en cualquier fase de su vida
debe ser respetado y protegido. En Atención Primaria hay que tenerlo en cuenta
especialmente al tratar pacientes pediátricos o geriátricos, que suelen tener
menos capacidad reivindicativa.
Para
la solución al problema de la señora Mery.
Cuando
las preferencias del paciente entran en conflicto con los objetivos del médico
para restaurar la salud en un caso como éste, ¿debería prevalecer el principio
de beneficencia o el de respeto a la autonomía? Los síntomas depresivos que
presenta la paciente ¿la hacen incapaz para rechazar el tratamiento de la
dialisis?.
El
sujeto, referido tanto al profesional sanitario como al paciente (o
familiares), puesto que los dos llevan a cabo la toma de decisiones. Se debe actuar con honestidad en la intención, buscando el bien del paciente, sin
dejarse llevar por intereses económicos, comodidad (por ejemplo, al derivar
determinados pacientes o recomendar cambio de cupo), motivos supuestamente
humanitarios, etc. Por parte del médico entrarían en juego las disposiciones y
cualidades que tiene como persona y como profesional. Aunque aquí sólo lo vamos
a mencionar, es elemental el deber de seguir la propia conciencia y, por
supuesto, preocuparse de adquirir una formación consistente. Además:
- El
médico debe ser competente para resolver el caso, es decir, la persona idónea,
con aptitud para ello, a quien incumbe decidir. Habitualmente el responsable
de un paciente es su médico de cabecera, y no el sustituto por unos días
(aunque a veces haya que actuar en el momento de la consulta, sin demorar las
decisiones ni transferir la responsabilidad) o un especialista con el que
consulta esporádicamente.
- El
paciente debe ser capaz, es decir, con suficiente discernimiento para decidir y
aptitud legal para hacerlo. Esto incluye
la edad, inteligencia y voluntariedad, supliendo su ausencia con familiares o
tutores (aunque consideramos que en estos casos siempre hay una Zaragoza
corresponsabilidad por parte del médico).
Cuando existe cierta capacidad hay que tenerla en cuenta, especialmente
en las decisiones de la Salud.
Bibliografía
basada en la toma de decisiones y reflexiones acerca del cáncer,
D.Bernando Ruiz, (2012). Consejos de ayuda psicológica
para enfermos de cáncer, Recuperado de: https://youtu.be/PfJpuSWe4jU
Sánchez Martos. (2012). ¿Qué
es la diálisis? Recuperado de: https://youtu.be/X-jRuVKJfyk







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